Las I Jornadas de Mediación en Artes Escénicas celebradas el 23 de abril de 2025 en el Centro de Danza Matadero, con la colaboración del Centro de Residencias Artísticas, fueron un éxito de participación y una fuente de alegría para las que nos dedicamos a esto.
Cuerpo Molécula, el grupo de mediación en escénicas de AMECUM y organizador de la actividad, construyó un espacio de encuentro horizontal entre mediadoras e instituciones culturales en el que hacerse preguntas sobre su relación con las comunidades, el impacto de su acción y las condiciones materiales de las trabajadoras del sector.
Como no podía ser de otra forma, la sesión comenzó desde el cuerpo, activando la relación con las otras y con el espacio a través de dinámicas que generaron un ambiente distendido y abierto a la participación. Desde el juego se construyeron tres espacios con cinta de carrocero que se nombraron como “Instituciones”, “Públicos», y “Artistas”, y a los que había que plantear preguntas. Algunas de estas cuestiones fueron:
Al “Público” se le preguntó: ¿Sientes que tienes agencia en la cultura de tu territorio?, ¿Eres público o espectador?, ¿Encuentras tus necesidades culturales cubiertas?, ¿las necesidades culturales son deseos creados o son derechos culturales?
A la “Institución” se les preguntó: ¿Cuáles son tus compromisos para poner la(s) vida(s) de tu entorno/comunidad en el centro?, ¿Quién es la institución?, ¿Cuánta relevancia le concedes a la mediación?, ¿Cuántas personas migrantes hay en tu plantilla?
A las “Artistas” se les preguntó: ¿Cuánto de producto (redes, comunicación, éxitos) tiene que ser el artista?, ¿Qué echas de menos en las instituciones?, ¿Te sientes valorade, acompañade? Se debatió sobre la aparente obligatoriedad de tener redes sociales para comunicar el propio proceso como artistas y mediadores y sobre si la mediación cultural es una moda o su auge se debe a la precariedad de las artistas.
Estas preguntas generaron un diálogo grupal que acercó posiciones y abrió debates en torno a la accesibilidad universal, para quién y por qué hacemos mediación o qué significa derechos culturales.
El “AMECUMFESIONARIO” cerró la sesión, una propuesta performática de facilitación en la que se compartieron miedos, esperanzas, deseos y dificultades que las profesionales encuentran en su práctica como mediadoras o como trabajadoras en instituciones culturales.
La despedida se hizo entre risas y ganas de continuar. Esperamos que este solo sea el comienzo de una larga colaboración entre compañeras e instituciones para mejorar las condiciones de las mediadoras y favorecer los proyectos de educación y mediación en todas las instituciones teatrales.
¡Hasta la próxima!